EN TIERRA FIRME

Comercializamos sistemas que garantizan la calidad en los trabajos de compactación.

Independientemente de aquello que vaya a construirse sobre el terreno, es fundamental que la superficie base de cimentación sea uniforme y estable. No es sólo aquello que se ve en una construcción lo importante, sino también lo que se encuentra por debajo. Es necesario que la compactación dé como resultado una superficie uniforme y con una capacidad de carga bien calculada. Las carreteras para el tráfico pesado deben diseñarse de manera que se evite la aparición de huellas de ruedas y de grietas. Otras estructuras, como por ejemplo, los edificios altos o los diques, requieren un tratamiento diferente.

El apisonamiento y compactación de la capa del terreno subyacente es crítico. Por una parte, debe ser lo suficientemente compacta como para soportar un cierto nivel de carga, y por otro, debe ser uniforme en toda su superficie.

Nosotros utilizamos un valor de compactación relativo, CMV, que es proporcional a la capacidad de carga. Mediante el uso de puntos de prueba se puede traducir este valor en una medida absoluta de capacidad. En cuanto a la uniformidad de la superficie, es posible para el conductor saber cómo se está desarrollando el apisonamiento, gracias a la medición continua de la compactación que sus instrumentos le indican. De este modo, puede saber por qué puntos es necesario volver a pasar. El registro de la compactación se hace también para poder comprobar que ciertos valores requeridos se han alcanzado. Si esto se realiza capa por capa, se puede tener la seguridad de que la superficie será resistente.

El constructor puede entregar un proyecto con una calidad asegurada. Nuestro efectivo sistema de costes hace posible el pago total de la inversión rápidamente; en muchos casos en tan sólo unos meses. Además, el riesgo de reclamaciones está minimizado.

Funcionamiento del sistema

Nuestros sistemas están construidos básicamente de la misma manera. Cerca del eje del tambor del rodillo se monta un sensor de vibraciones. Cada señal va a un convertor donde es analizada y convertida en un valor CMV. Dicho valor aparece en la pantalla que el conductor tiene delante de sí y es registrada.

Para saber en qué lugares se ha hecho una compactación longitudinal, el rodillo está equipado con un indicador que divide el ancho total del camino en anchos del rodillo. Algunos instrumentos llevan incorporadas funciones GPS que simplifican aún más  la determinación de los puntos de partida y de parada, de donde está el rodillo exactamente, etc.

CDSView

Los datos recogidos pueden ser analizados y registrados en nuestro programa CDSView para su ulterior análisis y seguimiento. Haz click en la foto para ver el diagrama a mayor escala.

Superficie apisonada vista desde arriba. El diagrama muestra 10 pasadas con el rodillo. Las superficies rojas están por debajo del valor CMV elegido.

Cortes verticales mediante una pasada con el rodillo. La superficie roja muestra valores medios de compactación.

 

Con diferentes métodos se puede convertir el valor CMV en un valor absoluto de medida de la capacidad de carga, de la densidad o en un E-modul.